No todo está inventado.

El día 23 de marzo de 2011 se inaugura en Barcelona un espacio dedicado a los sueños, la creatividad y la originalidad. Se trata del MIBA, Museo de las ideas y los inventos.

Su impulsor y director, Pep Torres presenta una colección imaginativa y, sobre todo divertida. Por ejemplo un ingenio japonés que sirve para escuchar la tele correctamente. Es un diseño ideal para aquellos que convierten el sofá en un lecho donde tumbarse de tal modo que una de las orejas siempre queda tapada por un cojín. El ingenioso nipón pensó en ello y creó un almohadón con agujeros para que pasen las ondas sin problemas.

También se puede observar la máquina de vending a pedales. En ella hay que pedalear hasta consumir las calorías que tiene el producto que se quiere consumir.

Una de las estrellas es la lavadora paritaria que detecta -a través de las huellas dactilares de quien la programa- qué miembro de la familia hace más coladas.

Pensamiento lateral en estado puro.

Interesante, curioso y ante todo divertido. Y encima creado en época de crisis.

Ideas insólitas reunidas en un museo adecuado para días grises y faltos de inspiración, o sea, para casi todos los días de casi todo el mundo.

 

 

 

¿Ocio en Japón?

Los usuarios de Yahoo, entre los que me encuentro, tenemos junto a la lista de correo un pequeño apartado con titulares de noticias a los que puedes acceder. El tono en el que están escritas suele ser de un sensacionalismo extravagante, pero al fin y al cabo es su línea editorial y nadie tiene la obligación de leerlas.

Lo que es bastante más cuestionable es que ocurran cosas como la que ocurre hoy: en el apartado de noticias de OCIO se habla de posibles daños en el nucleo de la central nuclear japonesa o de que Japón se prepara para una catástrofe radiactiva.

Alguien redacta ese tipo de noticias y alguien decide en qué sección las coloca. Y ese alguien cobra por hacerlo. Lo mínimo que puede hacer es donar su sueldo de hoy para ayudar a los damnificados de terremotos recientes.