Madres.

Podría hacerse un blog temático para el tema «madres».

Éste no va de madres si no de ver las cosas con otros ojos. En este caso con ojos distintos al de mi propia progenitora.

El otro día me agasajó con una fuente de comida. Como sabe que a la familia, especialmente a su nieto, le gustan las habas me dijo: «te he traído un plato de habas».

El plato en cuestión es éste. Es rigurosamente cierto que había habas, pero no habló del jamón, ni de la morcilla, ni de los chorizos, ni de las otras verduras, ni del tocino, ni de la cebolla…

Obviamente a su nieto, este plato de habas también le gustó. Y a mí, a parte de gustarme, me vino a la cabeza la siguiente frase muy asociada a este blog: VEO ALGO MÁS que habas.

Demostrado: los políticos son bobos.

La fuerza y sobre todo la rapidez de las redes sociales quedó clara ayer. Tras la negación de la mayoría de los eurodiputados españoles a congelar sus dietas (300 euros diarios) y salarios (6000 euros mensuales) y también a cambiar sus viajes en business por la clase turista, Twitter fue el lugar de escarnio para los políticos poco amigos con la idea de predicar con el ejemplo. (Hay que apretarse el cinturón, pero que se lo aprieten otros: los jubilados, los funcionarios…).

No voy a entrar en la conveniencia o no de tomar esas medidas (realmente son cara a la galería pues no son significativas en los presupuestos generales europeos).

Lo que invita a la reflexión es la desvergüenza con la que los políticos mienten.

Y es que la portavoz socialista, viendo la que estaba cayendo, optó por decir que se trataba de un error. Que la enmienda no estaba clara y se habían equivocado al votar. Ya que mienten podrían hacerlo con mentiras más consistentes y creíbles.

Pero sería más preocupante  que fuera verdad. Si nuestros eurodiputados no entienden qué se estaba votando y por eso se equivocaron es que son indignos representantes del pueblo que les vota. En definitiva, son bobos.

 

Venganzas creativas.

Nuria Escalona me ha hecho ver unos ejemplos divertidos de publicidad mal emplazada que recogía el portal http://www.marketingdirecto.com que a su vez recogió de la web Business insiders.

(http://www.marketingdirecto.com/actualidad/publicidad/22-ejemplos-divertidos-de-publicidad-mal-emplazada/)

Algunos de esos ejemplos son puramente publicidad a los que el capricho del destino les ha colocado malos compañeros de viaje. Como muestra este soberbio ejemplo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No obstante, en la recopilación se mezclan casualidades desafortunadas con montajes descarados, pero también con «venganzas creativas».

Acuñamos ese término a esas válvulas de escape que algunos creativos publicitarios tienen para superar los terribles momentos a los que a veces les someten algunos anunciantes.

Para mí, este ejemplo es una «venganza creativa». Seguramente el cliente vio el original horizontal y le dijeron que lo adaptarían a supernotorio formato de la escalera. El resultado es tremendo, casi truculento.

Recuerdo ahora algunas «venganzas creativas» históricas. Cuando era pequeño era habitual en Navidad ver anuncios de trenes (Ibertrén era el líder, pero la marca Payá también tenía sus spots). Un año los señores de Payá se empeñaron en «hacer marca» -que traducido llanamente significaba que quería que su marca se dijera muchas veces- y nació un    jingle-venganza memorable. Aquel «Tren Payá, Tren Payá, Tren Payá…» que a los oídos de todas las personas excepto el anunciante sonaba a ¡Trempa ya! ¡Trempa ya! Trempa ya! (Y tratándose de un tren y túneles… Muy subliminal y retorcido no era).

Otro caso real y no menos vengativo es el de un reputado creativo a quien cuando tenía que escribir folletos de sus anunciantes más pesados se desquitaba del siguiente modo: si leías la primera letra de cada párrafo se comprobabas que estaban escritas cosas tipo: CABRÓN, HIJO PUTA, MAMONAZO…

Venganza. Y desde luego creativa.

 

 

 

El cachondeo de la información.

Desde que Antena 3 cambió el plató de sus informativos los veo más que antes. Y es que me río mucho más que antes.

 

 

 

 

 

 

 

 

Las noticias siguen teniendo ese tufo editorial de siempre. Pero ahora… Ah!! Ahora son mucho más divertidos. Divertidos por ridículos. Aparte de los juegos de palabras pseudo humorísticos de Matías (algunos ingeniosos, otros facilones y a veces brillantes) ahora me divierto viendo el trajín al que se someten sus presentadores.

Y es que como han de enseñar el nuevo plató y las nuevas pantallas gigantes no paran de levantarse y sentarse.

Ahora nos levantamos para esta noticia. La siguiente, mientras ponemos un vídeo, la damos desde la mesa, así que a correr. Después de nuevo de pié. Luego otra vez sentados.

Ya puestos podrían llegar a un acuerdo con alguna marca de ropa y mostrar toda la colección de la temporada en un sólo informativo.

A veces pienso que sería aún más divertido si en vez de «pinchar» el vídeo dejaran la imagen del plató: con sus presentadores corriendo (ellas probablemente tropezando sobre sus imposibles tacones), los cámaras siguiéndolos, los técnicos ajustando los micros, los maquilladores quitando las gotas de sudor provocadas por tanto movimiento,… 

 

 

 

 

 

 

 

Y es que hacer de los informativos un espectáculo les ha llevado a convertirlos en un cachondeo.