Comparaciones odiables

Uf! Supongo que ahora que está en horas bajas, zumbarle más a Zapatero es demasiado fácil y oportunista. Pero viendo la imagen casi metro-sexual del carismático Obama no puedo dejar de recordar la languidez de nuestro presidente (puñitos recogidos y zancada tímida) en sus minutos de gloria deportiva con Cameron.

Rajoy practicará ping-pong

– ¡Soraya! Hemos de comprar una mesa de ping-pong para practicar aquí, en Génova. ¡Ah! Y unas raquetas.

– Pero, Mariano, al ping-pong se juega con palas, no con raquetas.

Rajoy, viéndose presidente e imaginando una visita de Obama a Madrid, decide emular a Cameron. Por ello se pone a practicar tenis de mesa.

Falso pero verosímil. Y es que los políticos son así. Capaces de las cosas más absurdas e incapaces de reaccionar ante las más claras.

Ayer mismo, a Cospedal le preguntaron si ahora que iba a ser presidenta de la comunidad de Castilla-La Mancha dejaría el cargo de Secretaria General del Partido Popular.

Lo natural es contestar que iba a dedicar todo su esfuerzo y tiempo a la Comunidad que acaba de elegirla, pero en vez de eso contesta que la decisión la ponía en manos del partido y concretamente estaba a la espera de lo que dijera el jefe, Rajoy.

¿Eso es ser una secretaria general? ¿Eso es ser presidenta de una comunidad? ¿No puede tomar una decisión de ese calibre por sí sola? ¿Ese es el gran equipo que tiene preparado el partido popular para ejercer el poder?

En un arranque de genialidad, don Mariano debería ponerla también a practicar ping-pong por si acaso Barak y Michelle Obama deciden visitar Toledo.

Woody ha vuelto.

Puede que haya quienes consideren que la última película de Woody Allen, Midnight in Paris, se engancha a esa tendencia -que desde hace años ha tenido el arte- consistente en recurrir a la física para obtener ideas originales.

Mi opinión es que todo es más simple. Woody Allen se muestra como Woody Allen y no utiliza el recurso del viaje en el tiempo sino el del viaje en la imaginación. Comparto con Sergio de Uña el agudo análisis que hace de la película en su blog elespejopintado (http://elespejopintado.blogspot.com/2011/05/midnight-in-paris.html): nostalgia e imaginación.

La sencillez de la propuesta del newyorquino  convierte al film en algo en atractivoy entrañable.

De una idea simple nace una fuente de anécdotas con una galería de personajes irrepetible -novelistas, poetas, toreros, pintores…-

Y lo mejor es que creo que sales del cine con la sensación de que has vuelto a ver, esta vez sí, una película de Woody Allen.

Más chorizos, menos pan.

Las manifestaciones, protestas y concentraciones de estos días de los jóvenes en torno a la plataforma DEMOCRACIA REAL YA ha dejado momentos bien curiosos. Me quedo con el momento pancarta.

Pese a que el texto es mejorable, el mensaje y su síntesis es interesante.

Creo que «ESTAMOS SIN PAN POR CULPA DE TANTO CHORIZO» sería una construcción más acertada, no obstante, ante lo aburrido, previsible y gris de la campaña electoral, esta pancarta merece ciertos honores. O todos.

Aunque en realidad… ¿El poder va a sentirse aludido?