Ansiosos de finales.

Me molesta terriblemente cuando los deportistas y periodistas deportivos califican como una final a partidos que no lo son.

Acaban de jugarse los cuartos de final de la Copa del hombre de los 61 chóferes. Algunos de los jugadores del Barça -jugadores de otros equipos hablaron en los mismos términos-  explicaron que para ellos era una final. El argumento es que si perdían se quedaban fuera.

¡Genios! Pues claro. ¿Es que no se habían dado cuenta antes de que en las competiciones por eliminatorias si pierdes te vas fuera? Esa es la gracia. Por lo tanto por difícil que sea el rival, adverso el resultado del partido de la ida, complicadas las condiciones meteorológicas…. Señores, unos cuartos de final son unos cuartos de final, no una final.

 

 

Otra vez enfadados.

Cada vez que se acerca un gran acontecimiento futbolístico volvemos a añorar a Michael Jordan.

Este verano tenemos Eurocopa y con ella, de vuelta los anuncios que protagonizan los futbolistas de la selección. Casi siempre anuncios malos. Siempre mal actuados. Pero el colmo es cuando ante la falta de mimbres artísticos de los protagonistas, alguien decide que deben interpretar un papel épico. Y ahí están los futbolistas intentando mostrarse convencidos, convincentes, seguros, orgullosos, fuertes… En realidad parecen, sencillamente, enfadados.

Tal vez Pujol tenga motivos para estar enfadado por su inoportuna lesión de rodilla. El resto… El resto. A mí me provocan risa más que disposición a seguirles. ¿Por qué? Porque no son actores y porque no tienen carisma.

La diferencia entre ser famoso y tener carisma queda patente viendo a estos futbolistas y comparandolos con Michael Jordan. El americano no era sólo un famoso. No era sólo una estrella. Era alguien con carisma. Alguien que tal vez nos hubiera conseguido convencer de que cambiemos nuestra marca de cerveza habitual por Cruzcampo.

 

 

 

Tibia rota, tibia más valiosa.

Nada regresar a su habitación tras la operación de tibia, David Villa colgó un vídeo en internet para mostrar su estado de ánimo y su disposición a recuperarse con rapidez.

El contenido del mensaje es lógico y oportuno. Las formas…

¡Qué espontánea resulta su decisión de ponerse un «pijama» de adidas (su patrocinador)!

¡Qué discreto tamaño el del logotipo de adidas!

¡Qué casualidad que la mantita esté justo situada por debajo del logo!

¡Qué adiestrada su mano para impedir que sábana, manta muten su posición y entorpezcan la visión del bonito estampado de la prenda de vestir!

¡Qué inclinación de la camilla! Con los grados justos para que todo se vea bien. Eso es puntería y no la que tiene en el terreno de juego.

Amigos, lo de Villa es tan poco casual como parece.

En sólo cinco segundos de vídeo ya ves algo más que a Villa. Ves a su representante orquestándolo todo para que su pupilo esté en los medios y para que su patrocinador vea réditos pese a su obligada ausencia de los estadios.

No queramos pensar bien. Recordemos que el propio Villa tenía pactado un tipo de celebración de goles durante el mundial. Celebración que parecía un pase torero y que al firmar por el FC Barcelona se apresuró a decir que era un brindis. El mismo brindis que hacía en el spot de McDonalds que protagonizaba por esas fechas.

David Villa «vende» productos para el cabello de la firma Giorgi, helados Maxibon y cerveza Mahou además de las mencionadas hamburguesas. Es decir que es un diamante en bruto que su representante sabe explotar, incluso a las dos horas de ser operado de la tibia.

A estas alturas, adidas ya tendrá diseñada una escayola para su pierna con las tres barras que identifican la marca.

 

 

Mis «amigos» son puteros.

La Apramp (Asociación para la prevención, reinserción y atención de la mujer prostituida) ha presentado hoy un informe que asegura que los españoles son los europeos que más usan los servicios de las prostitutas. Lo más relevante del informe es que el 39% de los ciudadanos de este país pagan por mantener relaciones sexuales.

Tengo en Facebook, por ejemplo, 123 «amigos» varones. Según el estudio, 48 de ellos son, como dicen en La Sexta, «puteros». Creo que cuatro o cinco docenas de mis 123 «amigos» están fuera de sospecha, el resto está señalado. Lo siento.

 

 

¿Descripción posicional o mental?

Hace unos días me reí mucho ojeando La Vanguardia. Concretamente las páginas deportivas. Era justo el día después del partido de la Supercopa que ganó el Barça.

En el diario tiene la costumbre puntuar el partido de los jugadores y hacer una pequeña reseña sobre su actuación particular. Esta es la del 18 de agosto:

Mirad ahora el calificativo que le dedican a Busquets y el que le decican a Xavi. A éste último le dedican un incuestionable «inteligente«. A su compañero un rotundo «retrasado«. Y dadas las mofas que en algún programa televisivo ha habido con el de Badia… Parece que el periodista responsable quería decir algo más que comentar su posición en el campo.

 

 

¿Iniesta esquirol?

Interesante desde el punto de vista publicitario el último anuncio de la Liga BBVA. Pero más interesante aún es el momento y sus circunstancias.

Iniesta (y la Liga BBVA) dicen mover el mundo (en mi opinión una hipérbole del todo desmadrada). Casillas (y el banco BBVA quieren detenerlo y lo detienen). Algún contrasentido sí tiene. Casillas, uno de los actores destacados de la liga, consigue detener el moviento de la Tierra que provoca Iniesta -estandarte de la Liga mueve el mundo-. O sea, que Iker gana o no está por la misma labor de hacer girar la Tierra.

No obstante, lo más delicioso del caso es lo del momento y sus circunstancias ya que el portero del Real Madrid ha sido uno de los que han dado la cara para apoyar, proclamar y justificar la huelga de futbolistas. (¡Y en el anuncio va y detiene lo que la competición quiere representar!)

Siendo rebuscado e irónico podríamos decir que lo más genial es que el anuncio es un dechado de visión y nos explica lo que nos quiere explicar (que la liga mueve el mundo) pero como habrá huelga de momento lo paran y así podemos sacar dinerito de los cajeros para lo que queda de vacaciones.

En fin, un anuncio abierto al debate y espectacular (interesante su making-of:)

Y si somos malos y de la AFE podemos decir que Iniesta se muestra poderoso en su papel de deportista pero traicionero en su solidaridad huelguista.