Héroes del branding.

antes y después

antes y después

Viendo el nuevo logotipo de Seat me he preguntado ¿por qué? ¿en qué mejora al anterior?

En vez de contestarme yo mismo he preferido leer qué argumentación dan los propietarios de la marca. Abronchensé el cinturón. Vienen curvas peligrosas.

El presidente de Seat afirma que «refleja perfectamente los valores de nuestra marca: nitidez, puro diseño, precisión e ingeniería de calidad». Hay aficionados a las anfetas que no ven tantas cosas en una S ni después de tres pastillas.

Otro directivo habla de que la S transmite un carácter tecnológico e innovador. Y como han puesto las letras de SEAT en rojo debajo de la S, hablan de que también queda representada la pasión española. O sea, que Coca Cola es apasionadamente española, igual que Vodafone y Ferrari.

Pero en un alarde de incontinencia verbal dicen que el corte de la S representa la Avenida Diagonal de Barcelona. Ole. Y se han quedado tan a gusto.

Bueno, más a gusto se han quedado los señores de Landor que lo han diseñado y cobrado. Le han quitado un corte a la S (hasta ahora tenía 2 y anteriormente tres). La pregunta es ¿cuánto tardarán de dejar la S enterita?

 

 

¿Camiseta inmaculada?

Leo y oigo con estupor que determinadas personas se muestran descontentas -y algunas incluso indignadas- con la aparición de publicidad de Qatar en la camiseta del Futbol Club Barcelona.

Lo que debería indignarnos es lo feo que es el logotipo de la Qatar Fundation que más parece el de una bodega de jamones, de esas que quieren mostrar la dehesa para evidenciar calidad.

Después de ver que el Racing de Santader lleva publicidad de CHORIZO PALACIOS («líder en chorizos») la dehesa de los jamones está en sintonía…

Calidad de diseño aparte (con un poco de suerte, alguien tendrá la sensatez de colocar una tipografía que se lea y una imagen más adecuada), me sorprenden las voces contra la aparición de marcas en la indumentaria del equipo.

A ellos les diría que recuerden el tiempo en el que los logotipos de los fabricantes de camisetas eran de dos o tres centímetros. (¿qué  monos aquellos pequeños cocodrilos, o los laureles cruzados, o el puma chiquitín…).

Hoy eso ha cambiado. La camiseta del Barça luce un logotipo de Nike de, al menos, 12 centímetros. Y eso, queridos amigos, no es la señal del fabricante. Es publicidad de la marca.

Nike no viste al Barça. Nike se asocia con el Barça para aprovechar la imagen del equipo y sus éxitos y explotarlos para vender prendas. O sea que hace publicidad. Y así, el logotipo creció en la camiseta un 400%. Eso no es diseño, es negociación. Es publicidad.

Por eso diría a los que ahora se quejan, que  deberían alegrarse porque el Barcelona luce desde hace años un logo elegante (como el de Nike) a cambio de enormes cifras. Ahora, habrá otro más. Y mucho más feo pero escandalosamente (y tal vez inmoralmente) bien pagado.

Además el Barcelona ya ha lucido marcas como Borges, Regal, Sordi Discau o Cifec y mientras no llegue a la estupidez e ineficacia que muestran los monos de los pilotos de motociclismo (que son como parches que de tantos nadie ve ninguno) pues mejor no quejarse mucho.

Bueno sí. Quejémonos cuando sean feos.